Tratar el sobrepeso y la obesidad

Tratar el sobrepeso y la obesidad

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Desde hace algún tiempo, los medios de comunicación han ido incrementando la información relativa a la necesidad de mantener una alimentación saludable. Paradójicamente, los datos de sobrepeso y obesidad en España aumentan de manera considerable con el paso de los años.

Según la última encuesta nacional de salud 2011-2012 del Instituto Nacional de Estadística (INE), los índices de sobrepeso y obesidad de los españoles son cada año más altos. Un 18% de hombres y un 16% de mujeres sufren de obesidad; además, los porcentajes reflejan que el sobrepeso afecta a un 45,1% de hombres y un 28,1% de mujeres. Si hay tanta información y tanta promoción de hábitos saludables, ¿dónde nos estamos equivocando?

 

Sobrepeso y obesidad

Empecemos conociendo qué son exactamente cada uno de estos términos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación de grasa excesiva que puede ser perjudicial para la salud. Tener este exceso de grasa es un factor de riesgo que puede desencadenar enfermedades cardiovasculares como el infarto, la angina de pecho, el ictus, la diabetes mellitus tipo 2, problemas respiratorios y ciertos tipos de cáncer.

Hay que tener en cuenta que son muchos los factores que influyen en esta acumulación en exceso de grasa. Algunos de ellos no se pueden modificar: la genética, los antecedentes familiares y hereditarios o el metabolismo. Sin embargo, factores como el medio ambiente y las conductas o hábitos diarios sí pueden ser controlados y modificados. Estos últimos serán los considerados importantes para la prevención y el tratamiento del exceso de grasa.

El método que más se ha utilizado para saber si se tiene sobrepeso u obesidad es el índice de masa corporal (IMC). Se trata de un indicador que se obtiene de la división entre el peso y la altura al cuadrado de la persona:

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Cuando el resultado de esta ecuación es superior a 25, el dato nos indica que existe sobrepeso; si el resultado está por encima de 30 hablaremos de obesidad. Sin embargo, debemos tener en cuenta que esta operación se realiza con el peso, y el peso en sí no nos indica la composición corporal. Hay que ver si ese exceso de peso es de grasa, músculo o agua. Tal como explica la OMS, el sobrepeso y la obesidad responden a un exceso de grasa, y del IMC no se desprende esa información. Lo importante no es el peso que se pierde, lo importante es la grasa que se pierde.

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El riesgo reside en padecer enfermedades por la acumulación de grasa. Cuando hablamos de adelgazar, o de perder peso, se debe hacer referencia al cambio de composición corporal. La pérdida de peso debe ser pérdida de grasa: solamente de esta manera será una pérdida de peso saludable.

Para ser más exactos con el diagnóstico, además del IMC deben utilizarse otras técnicas de medición sencillas de la composición corporal. La bioimpedancia o la antropometría (perímetros, pliegues de grasa subcutánea, diámetros…) son mediciones que indican la cantidad de grasa que se tiene, lo que nos ayudará a saber cuánta debe perderse. Estas mediciones las realizan dietistas, nutricionistas, médicos especialistas y algunos entrenadores.

 

Cómo tratar el sobrepeso y la obesidad

El tratamiento del sobrepeso o la obesidad debe ser abordado de manera multifactorial. No solo la alimentación influye en la pérdida de peso. El ejercicio, el estrés o los problemas personales van a influenciar en nuestros actos y decisiones.

Lo primero es acudir a un especialista, que nos dirá cómo tratar de manera eficaz y saludable nuestro problema. Los médicos dietistas y nutricionistas nos ayudarán a mejorar la alimentación. Los entrenadores personales nos guiarán a la hora de realizar los ejercicios físicos más adecuados. El coach o psicólogo contribuirá a mejorar nuestra adherencia al cambio de hábitos de alimentación y del ejercicio físico; también nos ayudará si necesitamos solucionar algún problema personal que repercuta en nuestro aumento de peso.

Los hábitos de vida saludables harán que mantengamos un peso saludable: adoptar una alimentación sana, realizar ejercicio físico diario, saber gestionar el estrés o descansar bien son algunos de las costumbres que deberíamos incorporar a nuestras vidas para que nuestro peso sea el adecuado.

 

 

Mireia Quijada, diplomada en Nutrición Humana y Dietética y postgraduada en Actividad Física y Enfermedad, es experta en Nutrición, Deporte y Salud

 

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